"La experiencia de la humanidad en la Tierra siempre cambia en la medida en que el hombre se desarrolla y debe lidiar con nuevas combinaciones de elementos; el escritor que quiera ser más que el eco de sus predecesores debe siempre encontrar la expresión para algo que nunca haya sido expresado, debe ser capaz de dominar un nuevo conjunto de fenómenos… Con cada victoria del intelecto humano así, ya sea en historia, filosofía o poesía, experimentamos una satisfacción profunda: hemos sido curados del dolor causado por el desorden, aliviados de una parte de la opresiva carga de eventos que no comprendemos”.
Edmund Wilson

10 octubre 2016

"Petronille", Amelie Nothomb

Y bueno, algún día tenía que pasar, que fuera en el libro número veintiuno no es un logro menor. En esta novela de la prolífica y excéntrica escritora que cultiva la autoficción me dio la sensación de que el artilugio hacía agua (mucho mejor dicho: burbujas). Se trata de un texto breve y ameno como todos los suyos, pero de una frivolidad asombrosa.
La historia gira en torno a una Nothomb treintañera que, apenas llegada a París, se ve en el trance de necesitar un compañero/a para sus borracheras de champán. Firmando ejemplares en una pintoresca librería conoce a Petronille, una chica escritora que parece un adolescente y que pronto se convertirá en la amiga ideal para los propósitos de Nothomb. Un viaje a la nieve, otro a Londres y un par de aventuras más componen el libro, sin que haya nada interesante a lo que asirse. Las descripciones de la sensación de beber champán no son en absoluto lo contundentes que se pretende en la contratapa, como tampoco lo es lo endemoniado de Petronille ni el supuesto humor negro que aparece. Una novela mucho más liviana de lo que parece, ideal para pasar una tarde junto al río o para leer en algún medio de transporte, si alguien te la presta o la sacás de una biblioteca. 

Jack Vettriano

29 septiembre 2016

"La forma del agua", Camilleri



Se trata de una novela amena y divertida como todas las del autor, con una pizca de crítica social (en este caso, hace foco en la corrupción política). Al igual que en otra novela que leí anteriormente, la trama policial no es sólida del todo (muchas vueltas innecesarias), lo cual suele pasar inadvertido gracias al ritmo de las tranquilas y hedonistas andanzas del célebre comisario Montalbano, muy salpicadas con histeriqueos con chicas (en este sentido, advierto que el autor construye un lector modelo de género masculino, a pesar de los cual puedo dar fe de que hordas de mujeres son sus asiduas lectoras).
Una novela para pasar el rato, poner la mente en blanco, acercarse mínimamente a la idiosincracia siciliana y no mucho más. Sale como lectura de verano.

04 septiembre 2016

"Desgracia", J. M. Coetzee

"Tom Budge", por Brett L. Williams

Estamos frente a una novela de superficie tranquila y fondo pantanoso.
La narración es lineal, sencilla, con ritmo ágil y parejo, pero el contenido logra llegar al lector e instalarle una punta de inquietud y desasosiego.
Está situada en dos escenarios bien definidos, por un lado, Ciudad del Cabo con su vida universitaria y cómoda, en la cual David -un profesor de Literatura europea con hábitos de Casanova- se desenvuelve como pez en el agua. Por lo menos, hasta el inicio de la novela, cuando la historia lo ubica al comienzo de lo que él siente como su decadencia personal. Luego de un escándalo público con una estudiante, la trama nos traslada al otro de los escenarios propuestos: una granja en el Africa profunda, donde su única hija elige vivir, por más que las condiciones sean adversas. De hecho, allí somos testigos directos de un hecho profundamente violento y movilizador para los personajes, pero somos también testigos de una realidad mucho más compleja de lo que parece y de un progresivo cambio del carácter de David, o por lo menos de las condiciones que posibilitan dicho cambio. 
A lo largo de la novela pasé por muchas sensaciones, llevada de la mano de un texto que propone varios ejes sobre los que pensar: el machismo, la sexualidad, el amor a los animales, el valor de las decisiones personales, las relaciones filiales y las condiciones históricas propias de la compleja Africa. La historia es descarnada, no tiene demasiados adornos, va al punto. Quizás sea a partir de esta característica como se logra interpelar al lector, poniéndolo frente a los hechos desnudos, frente a posturas ideológicas quizás no previstas, obligándolo en definitiva a tomar alguna postura personal sobre lo que se le presenta o por lo menos a reflexionar. 
Lo considero un texto amargo, pero sin golpes bajos y con muchas cosas sobre las que pensar y sentir, muy recomendable.

15 agosto 2016

"Un fragmento de miedo", John Bingham

Jonathan Wateridge: Untitled (Shadow)


Es otra de las novelas policiales de la célebre colección Séptimo Círculo, publicada en 1968.
Esta historia está narrada en primera persona y en un tono sumamente fresco y ameno que invita a seguir leyendo para dilucidar de dónde provienen los peligros a los que se halla expuesto el protagonista. El joven inglés John Compton ha realizado un viaje a Pompeya, en donde es asesinada una coterránea anciana sin parientes ni conocidos. Impulsado a redactar una nota sobre este caso, se enfrenta a una peligrosa sociedad secreta que lo va cercando para hacerle entender que debe cesar con su inocente investigación. Una historia que nos trae alguna que otra reminiscencia de "El hombre que fue jueves" y que está signada por el tono casi humorístico (hay escenas con diálogos muy graciosos, al borde del absurdo), además de mostrar alguna que otra reflexión medianamente interesante. Se mantiene la solidez de la trama de la novela hasta las últimas páginas donde, inesperadamente, se le da un final un poco confuso y poco convincente que no está a la altura del resto de la novela. Una pena que se nos ofrezca un final así de apresurado e insustancial para lo que es una excelente y entretenida historia policial. 



31 julio 2016

"El adversario", Emmanuel Carrere

"En ese proceso en que dudaba si escribirlo o no, me sentía muy avergonzado. Avergonzado por el hecho de que me fascinara, y lo que me tranquilizó fue comprobar que interesaba a tanta gente y que aquello de lo que no me sentía muy orgulloso de experimentar era algo corriente que compartimos mucha gente. No solo trata de una persona que asesina a los suyos. Es la historia de alguien que pasa años mintiéndole a todo el mundo de una forma tan absurda que no puede enfrentarse al hecho de su propia verdad. Nos ocurre a muchos, a veces aunque no en esa dimensión, ni todo el tiempo. Cuando lo descubrí, me liberé."



Se trata de un texto de no ficción, basado en Jean-Claude Roman, el mitómano francés que asesinó a su toda su familia en 1993 (esposa, padres, hijos).
El libro me pareció atrapante. Comienza en un tono que interpela y sacude al lector, apelando a recursos como meterse en la perspectiva del mejor amigo, transcribir cartas reales entre el autor y el asesino o ahondar en las sensaciones del propio escritor frente a la historia y el proceso de escritura mismo. Sin embargo, esta propuesta pronto se abandona para instalarse definitivamente en la crónica detallada de los hechos (recién hacia el final recuperamos la subjetividad del narrador). De hecho, en entrevistas con Carrere queda claro que pasó de escribir la historia como ficción a escribirla como testimonial. 
Sea como sea, la historia es tan potente y terriblemente asombrosa que si hubiera sido una ficción dudaríamos de su verosimilitud. El autor manifiesta una profunda honestidad intelectual en cuanto al lugar en el que se ubica para narrar. Se trata de un escritura franca, directa, despojada. 
Este es el segundo texto que leo de Carrere (el otro fue "El bigote") y en ambos advierto esa admirable capacidad de trasladarle al lector la inquietud intelectual frente a lo que se expone. Me gustó mucho leer este texto como modo de mantener despierto el asombro hacia las múltiples y variadas formas que toman los laberintos mentales de las personas.  

25 julio 2016

"La identidad", Milan Kundera


"Heliodora", Leonor Fini

Es una novela corta, que se lee de un tirón. Tiene un ágil y bastante parejo.
La protagonista de esta historia es una pareja que, luego de varios años de relación, empieza a manifestar una singular forma de desconectarse, de desconocerse. En cierta manera, es una metáfora de los caminos que puede llegar a tomar toda pareja con el correr de los años y las diferencias de personalidad de sus miembros. Me dio la impresión de que la trama comenzaba un poco tarde a desarrollarse, quedando enredada en reflexiones (muy propias de Kundera) que entorpecían la acción y que resultaban redundantes. Sin embargo, una vez que la historia se encauza (y exceptuando algunos diálogos innecesarios), resulta muy amena y atractiva, mostrando situaciones y algunas reflexiones con las que el lector puede llegar a empatizar. El clima que se termina instalando es cercano a lo onírico. El giro que toma hacia el final también resulta muy interesante.
Un texto recomendable.


03 julio 2016

"Breve cielo", David Kohon, Arg., 1968

Alberto Fernández de Rosa y Ana María Picchio


"A pesar de que los tiempos en los que le tocó hacer cine no fueron fáciles y la censura golpeaba fuerte, Kohon nunca se dejó doblegar y se convirtió en una figura clave de la llamada “Generación del ’60”, con títulos como Tres veces Ana (1961) y Breve cielo (1968), que supieron dar cuenta de las preocupaciones estéticas y sociales de su época."



"Breve cielo le permitió a Kohon reencontrarse, como en su primer film, con otros dos seres indefensos y con una ciudad omnipresente, melancólica en la expresiva fotografía de Adelqui Camusso."  Adiós a David José Kohon






ITINERARIOS DE DAVID JOSE KOHON por Javier Naudeau

05 junio 2016

"Arrecife", Juan Villoro


Tomory Dodge

"Leyendo Arrecife es como si yo hubiera sentido la calma y el relajo y las ganas de pasarla bien de Villoro sin la obligación o necesidad de estar escribiendo la Gran Novela Mexicana Contemporánea (porque ya había rendido exitosamente esa asignatura con El testigo)."
 Rodrigo Fresán, en "Playa tomada" 1
Se trata de una novela que se lee rápido, es amena, cuenta de manera lineal una historia en primera persona. El protagonista es un hombre en sus cincuenta, ex adicto, que es invitado por su mejor amigo -Mario Müller- a vivir/recuperarse en un hotel que regentea en el caribe mexicano llamado La pirámide. Este hotel - por obra y gracia de Muller- es un reducto para todos los aburridos de distintas partes del mundo que quieran ir a pasar uno días llenos de adrenalina. A poco de comenzar la novela, hay dos asesinatos que le dan al texto una inclinación policial. Aparecen muchos personajes, casi todos en tonos sepia, esto es: signados por algún tipo de derrota personal. 
Si bien la novela está muy bien narrada -tanto en la estructura general como en el interior del párrafo, donde algunas sentencias son bastante efectivas- el contenido global no logra asombrar ni ofrecer mayores sorpresas. Todo parece mantenerse dentro de los límites de lo esperable. Hay toda una historia beat atrás de los personajes principales y el ambiente es posmoderno al estilo de "Plataforma" de Houellebecq o "La pista de hielo" de Bolaño -que acabo de leer-. La trama está cruzada por distintas problématicas mexicanas, pero sin mucha vena ni profundización, más bien al modo en que podría verlo cualquier extranjero. Es una novela bien escrita y llevadera, pero absolutamente tibia -con un par de puntos interesantes poco desarrollados- que se pierde en el gran mar de textos latinoamericanos al no aportar nada significativo para un lector más avezado.

Al igual que en el caso de otros festejados autores publicados por Anagrama, me resultan desmesurados los elogios de la crítica oficial.



1- Mientras leía el artículo/reseña me preguntaba una y otra vez por qué Fresán le estaba poniendo tanto entusiasmo a la reseña y cómo era posible una zalamereada semejante. Al llegar al final, leo que este texto fue leído en la presentación de Arrecife en Barcelona... Así pues sí!

29 mayo 2016

Fotos de la serie "Los sueños" de Grete Stern

Fotomontajes 1948 – 1951 
Publicados en “"El psicoanálisis le ayudará”" de la revista Idilio (Editorial Abril). Los fotomontajes surgían del análisis de los sueños que las propias lectoras enviaban a la redacción, interpretados por el sociólogo Gino Germani -director de Idilio-, que firmaba sus notas con el seudónimo de Richard Rest. La colaboración duró alrededor de tres años y se publicaron cerca de 150 trabajos. Los protagonistas de las fotos eran sus amigos, familiares y vecinos, y las imágenes complementarias –-paisajes, fondos, objetos, personajes secundarios- fueron tomadas de su propio archivo. 



“¿Por qué estas fotografías son desafiantes para la época, período del primer peronismo? Por ser imágenes disruptivas respecto de la visualidad que domina las producciones gráficas en ese momento, en el contexto de la cultura de masas y con la impronta vanguardista del trabajo de Grete Stern. Porque en ese cruce asoman como imágenes provocativas en cuanto a los idearios de género. Y lo que se narra en cada fotomontaje es transgresor respecto de otras narrativas más tradicionales o canónicas acerca del rol de la mujer, de su relación con los hombres o con la maternidad.” 
Paula Bertúa en La cámara en el umbral de lo sensible






 “Se juega con claves estéticas, conceptos, traducción de la teoría psicoanalítica para las masas y especulaciones de corte sociológico y del arte de vanguardia” P. B.




“La representación del cuerpo tiene sus mediaciones, no es directa. Aparece todavía atravesada por el discurso médico-higienista de la época y por el discurso moral de lo que puede mostrarse en una revista.” P. B.



“No se trata de un material visible. Se relaciona con el contenido de esos sueños de matriz angustiosa, de frustración, o de deseos de felicidad vinculados a los imaginarios de parecerse a esas protagonistas de las fotonovelas” P. B.












21 mayo 2016

"El curioso sofá", Odgred Weary -Edward Gorey-



"Escrita en 1961, esta breve obra, a caballo entre el cuento ilustrado y el poema narrativo, está firmada por uno de los múltiples pseudónimos del autor, Ogdred Weary, y en ella Gorey quiso hacer su particular versión paródica de los tópicos de la literatura erótica"


"En 'El curioso sofá' los estilizados personajes de Gorey van de aquí para allá, tropezando unos con otros e interaccionando de una forma algo azarosa, pero hemos de pensar que Gorey siempre utilizó este rasgo del "nonsense" literario para guiar las aventuras de sus personajes."
 


Excelente juego literario, para reírse y explotar los resortes de la imaginación al máximo.

"La pista de hielo", Roberto Bolaño

La historia está situada en un pueblito de la costa catalana y la narración es llevada a cabo por tres voces que se alternan: un funcionario estatal, un empresario chileno y un inmigrante mexicano. 
Se trata de una historia que logra atrapar, ya que desde el principio se toma un crimen como punto referencial. Los relatos de cada personaje (que no difieren entre sí en el aspecto estilístico, a pesar de estar en primera persona) aportan distinta luz sobre la vida en el pequeño pueblo, sobre sus personajes marginales y, principalmente, sobre las derivaciones del deseo de un hombre por una mujer (tema que se aborda a través de dos historias paralelas). Se trata de un juego interesante que motoriza la lectura. Los temas que aborda son el amor/desamor, la soledad y la búsqueda de un horizonte posible en tierras que no son las propias.
Me resultó una novela de factura prolija, con un puñado de frases que resultan levemente irónicas, escrita con cierto intimismo y un ritmo parejo. En cuanto al contenido, es políticamente correcto, sin que aporte nada novedoso a nivel conceptual o active algún resorte emotivo.
En lo personal, ya van dos novelas que leo del autor y me está costando comprender las loas que se ha ganado por parte de la crítica más legitimada. Será cuestión de probar con sus dos grandes monumentos, 2666 y Los detectives salvajes.

Monet: "Témpanos de hielo"

15 mayo 2016

Claudio Gorrochategui, pintor argentino (1917-1991)

De casualidad, me topé con la obra de este pintor y me quedé encantada.
La comparto.

























"Como si existiese el perdón", Mariana Travacio

"Personajes y caballo", Angel Fadul


Se trata de la primera novela que publica esta autora independiente.
La escritura está organizada en capítulos muy breves, pero contundentes. El lenguaje -sencillo y despojado- está signado por una veta poética que se luce especialmente en los remates de cada capítulo.
Situada en algún lugar de la pampa argentina, en un tiempo indefinido, la novela nos trae una historia de muertes, venganza, traiciones, locura. La autora ha elegido un tema poco usual en la narrativa actual; el ambiente de taitas que arreglan todo con un par de puñaladas o pistoletazos nos hace acordar a algunas historias malevas de Borges y también hace aparecer a la novela como una suerte de Kill Bill criollo. 
Un texto con una gran potencia narrativa, ideal para los lectores que no reculan ante la acción y la sangre.  

08 mayo 2016

"Dos veranos", Elvira Orpheé

"Como escritora, a mí me han importado los (libros) que alcanzan poesía. No me interesan ni las tramas ingeniosas, ni los frisos sociales, ni los pensamientos profundos... Yo lo que les pido es poesía. Poesía no es lo que se escribe: es la más profunda necesidad de expresión del hombre, para la que no bastan las palabras, las frases, ¿cómo decirte? de la cotidianidad."
Hace mucho tiempo que esta autora es considerada como una de las grandes relegadas de la literatura argentina (se me vienen a la cabeza Sara Gallardo, por ejemplo, o Amalia Jamilis). La editorial Eduvim lanzó una colección de obras de narradoras argentinas (dirigida por María Teresa Andruetto), en la que se incluye la primera novela de esta autora (fechada en 1956).
"Dos veranos" aborda la vida de un muchacho de campo que es tomado como criado por un avaro comerciante pueblerino. La voz narradora es rica en cuanto a matices a la hora de plasmar no sólo la personalidad de Sixto (el protagonista), sino la de toda la familia o incluso la idiosincrasia del pueblo norteño en el que se sitúa la historia -año que no podría precisar, ya que nombra a la lepra y la peste bubónica pero también a los ómnibus-.
La novela enhebra el tema de las insalvables diferencias sociales, haciéndose hincapié todo el tiempo en "los negros" y en los rubios, algo que parece obsesionar al protagonista. A partir de escenas muy bien conseguidas, de diálogos con presencia de lo dialectal y de una prosa con cierto lirismo, se logra dibujar un acertado cuadro de época que no deja de lado los pliegos más sutiles de la subjetividad de los personajes.
Se trata de un texto ameno que nos recuerda al realismo social de Delibes o Cela.

Raquel Forner


YAPA
Las autoras de la Colección Eduvim: mujeres, talentosas y no tan reconocidas (todas las obras se editaron con un prólogo cercano al estudio crítico):

Fina Warschaver, Libertad Demitrópulos, Amalia Jamilis, Elvira Orphée, Paula Wajsman y Andrea Rabih

30 abril 2016

"Las miniaturas", Andrea del Fuego

"Compuesta por una sintaxis quebrada, por momentos elíptica, donde se combinan imágenes tan efímeras como contundentes que se filtran como las miniaturas en los sueños, la prosa de esta autora no se aleja de la trama sino que la constituye, están unidas, no hay un camino hacia, el artificio simplemente desaparece."   
Luciana De Mello
Rune Myreng

Se trata de una apuesta inusual en cuanto al contenido que ofrece. Todos los capítulos se alternan en tres narradores en primera persona: la Madre, el Hijo y el Oniro. Este último, es una creación ficcional de la escritora: son empleados de un gran edificio (el Midoro Filho) donde se induce a modificar los sueños de pacientes/soñantes a través de miniaturas de plástico. Todo lo que sucede ahí dentro responde a una lógica creada para la novela -a la cual nunca podemos acceder del todo-. De este modo, el texto coquetea con la ciencia ficción cercana. En lo personal, este aporte me resultó un tanto aburrido, poco explotado por momentos (por ejemplo, durante las sesiones, donde se cuela lo poético y lo relativo al inconciente), no completamente imbricado con el resto de la historia.
En contraposición, lo que más me sedujo de la novela son los pasajes en que narran madre e hijo, desnudando la vida cotidiana de personas de clase trabajadora urbana. La prosa adquiere un interesante tono dinámico (patrimonio de la autora, capaz de enhebrar acciones narrativas distantes en el tiempo en un solo párrafo), las relaciones entre los personajes se enredan y desenredan de manera fluida y pequeños detalles de la vida en la ciudad quedan develados. El detalle cotidiano adquiere peso, lo sencillo se enuncia de manera sutil, pero adquiere dimensiones densas y dramáticas.
En mi caso, lo leí de manera desmembrada, como cuando uno come un plato que trae ingredientes que a uno no le gustan y los va separando con el tenedor.
Sin embargo, no deja de ser un texto que vale la pena, un objeto literario original en el panorama de la narrativa actual.

Más fotos de este artista, que calzan muy bien con la novela:








18 abril 2016

"Primavera romana"/"La primavera romana de la Sra. Stone", Tennessee Williams


Una novela corta de mucha intensidad (me hizo acordar a algunas de Zweig y también a algunas películas del neorrealismo italiano), con cierta fuerza propia del drama, como es natural por tratarse del gran Williams (ésta es su única novela).
En este caso, la historia se centra en el drama de una mujer de unos cincuenta años que fuera una actriz estadounidense medianamente famosa y que en la actualidad es una viuda millonaria instalada en Roma. Esta mujer queda en el centro de la telaraña que suelen tejer una decadente condesa y su séquito de marchettas (gigolós). Karen vive un romance con Paolo, relación en la cual va dejando poco a poco su dignidad. La vida de esta mujer se va exponiendo a lo largo de libro, logrando delinear una radiografía certera, creíble y humana, al mismo tiempo que muestra la sociedad de ese momento (Italia en los '50).
Intensa obra, con escenas y diálogos muy bien logrados.
No es de extrañar que fuera llevada al cine, en una producción legendaria.

02 abril 2016

"El idioma materno", Fabio Morábito

"Los textos de El idioma materno combinan lo mejor de ambos y exigen ser leídos a la vez como poemas y como relatos, o como apuntes de una forma futura. Autobiografía literaria y bitácora de lectura, fábulas urbanas, microficciones del yo y poemas en prosa: de la cruza de todo ello, amalgamado por su estilo único, Morábito extrae pequeñas joyas nítidas, fascinantes ejercicios de autoficción e inteligencia que se leen en forma adictiva y ya no nos sueltan."
Ekaterina Panikanova


Se trata de un libro de más de ochenta breves textos reflexivos (parecen todos escritos con idéntica extensión: carilla y media) que abordan distintos temas literarios: el lenguaje, la palabra, la poesía, la traducción, los libros, distintas obras y personajes literarios. Sin embargo, creo que el hallazgo de esta obra inclasificable -y aquello que lo vuelve ameno y cercano- es el hecho de hablar también sobre la vida misma: la infancia, los recuerdos, lo cotidiano, el amor, las relaciones entre las personas y dentro de la familia, el mundo. Algunos textos son incluso cuentos hechos y derechos. En uno u otro pasaje es inevitable encontrarnos, ya sea en una idea, una impresión o un hecho que nos resulta familiar. 
Con un lenguaje claro y bastante despojado, cada texto es un pequeño viaje con seguro puerto de llegada. 
Habitualmente no soy de leer este tipo de libro, por lo cual valoro aún más el hecho de que me haya gustado tanto. Lo recomiendo a los docentes -es posible seleccionar varios textos como disparador para clases y talleres- y a los estudiantes de Letras.



OBSEQUIO: En este link, las primeras 18 páginas del libro



04 marzo 2016

"Onitsha", Le Clezio

Cheri Samba


Elegí esta novela para completar mi reto de lectura 2015, y por ese mismo motivo me esforcé en terminarla, aún cuando no encontré nada en ella que me diera auténticas ganas de hacerlo.
La historia nos lleva al recorrido que hacen una madre y su hijo desde el corazón de la golpeada Europa (año 1948) hacia el centro mismo de Africa: Onitsha, un lugar que no es como se imaginaron, pero del que se enamoran perdidamente. Allí vive el padre de familia, un británico obsesionado con una historia mítica egipcia; aparecen un abanico de personajes, todos ellos esperables, desde los deleznables colonizadores a los enigmáticos y cautivantes nativos.  
El texto me pareció sumamente desparejo, por momentos la acción se torna lenta, y por momentos avanza con un ritmo caprichoso. Además de estos saltos, se inserta la historia mítica/fantasía del padre, pero me resultó un tanto confusa y no me pareció atractiva la forma de integrarla. En cuanto a los personajes hay también un claro desequilibrio, ya que aparecen y desaparecen de manera aleatoria, por más que sean relevantes en la historia. Realmente, advertí como si la novela tuviera hilos sueltos por todas partes (incluso en la cohesión de un párrafo a otro). La parte del viaje en barco es la más sólida (primer capítulo), luego naufraga en un ir de venir de acciones que no llega a tomar consistencia. Se cierra el libro con el salto del personaje principal hacia 1968.
Por otra parte, la mirada que se dibuja sobre la realidad africana, desde el punto de vista europeo, no resulta en absoluto novedosa; es más, podría incluso caracterizarse como trillada y edulcorada. 
No me gustó, es el típico texto que hubiera dejado antes de la mitad.

15 febrero 2016

"Río azul", Ethan Canin


"Lo que hace de Río azul una novela interesante es el talento con que Canin sale airoso de una suma de tópicos de la literatura norteamericana (el pueblito, la primera persona fascinada por la aureola de un personaje antitético, la anécdota a simple vista pequeña pero decisiva para el mundo privado del narrador)." Eduardo Berti

"El norteamericano Ethan Canin es un escritor que apuesta al rescate y conservación de una literatura dorada que empalma directamente con los nombres de Francis Scott Fitzgerald y John Cheever." Rodrigo Fresán

Se trata de una novela intimista que relata la relación de dos hermanos.
Cuando uno reaparece en la vida del otro -amenazando con su sola presencia el mundo en apariencia perfecto que se ha construido- se da el puntapié inicial para desentrañar una historia familiar que llevó a cada uno a ser lo que es.
Relatada en primera persona la novela ahonda en las relaciones familiares conflictivas, en la traición y en la forma de ser y sentir de cada persona de acuerdo a la historia común.
Tiene un ritmo pausado y una prosa prolija. Aparecen escenas que me parecieron bien logradas, que tocan nervios emotivos a partir de pequeños detalles.
Si bien por momentos se me hizo un poco extensa o redundante, me gustó. 

SLEEPING BY THE MISSISSIPPI 14, serie fotografica en Distrito 47

NOTA: se hizo la película, en 1995, dirigida por  Larry Elikann